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Lectura mínima
La generación Z y el fitness: descifrando los hábitos de una generación hiperconectada
La generación Z no cambió el estado físico... cambió la forma en que lo experimentamos
Durante mucho tiempo, «ir al gimnasio» significaba: venir, entrenar, salir.
Para la Generación Z, a menudo es más rico que eso: una sesión deportiva es una combinación de rendimiento, experiencia, contenido, comunidad y... un smartphone.
La consecuencia para los franquiciados y los directores de clubes es simple: ya no se compite solo por el equipamiento o el precio, sino por el fluidez de la vida diaria. Y la generación Z tiene una tolerancia a la fricción muy baja.
1) El smartphone: no es una distracción, la herramienta central de la sesión
La generación Z entrena con una «pila de entrenamiento»: una pila de herramientas digitales que acompaña cada movimiento.
Concretamente, el teléfono se utiliza para:
- La música (lista de reproducción, podcast, enfoque)
- Monitorización del programa (aplicaciones de entrenamiento, notas, exos)
- El entrenamiento con temporizador/intervalo (HIIT, circuitos, descanso)
- La actuación (seguimiento, registros de entrenamiento, RP)
- Lo social (mensajes, historias, publicaciones compartidas, mensajes directos)
- La organización (transporte, pago, gestión del tiempo)
👉 Traducción «campo»: si tu club corta o complica el uso del smartphone (o si no lo acompaña), la experiencia percibida disminuye.
2) La música es una necesidad, no una ventaja
Para gran parte de la generación Z, la música no es una atmósfera: es el combustible de la sesión.
El ritmo apoya el esfuerzo, la lista de reproducción estructura la intensidad y los auriculares crean una burbuja.
Resultado:
- una sesión sin música a menudo se percibe como más difícil,
- y una sesión interrumpida (batería agotada, auriculares agotados) se considera una experiencia de interrupción.
Por eso, la «batería» se está convirtiendo, paradójicamente, en un tema de lealtad muy concreto.
3) La forma física se está convirtiendo en «social + rendimiento»
A la generación Z le gusta el progreso... pero también las pruebas de progreso:
- registros personales,
- transformaciones,
- resumen de entrenamiento,
- minirdesafíos con amigos,
- contenido (historias, vídeos, «día de relaciones públicas»).
Y se juega a menudo dentro la habitación:
- un rincón bien iluminado,
- un área donde filmar no molesta a nadie,
- reglas simples y libres de culpa,
- una cultura «positiva» en torno al progreso.
No es «ostentación»: es una palanca para el compromiso. Un miembro comprometido (y orgulloso) regresa.
4) Instantaneidad: la habitación debe funcionar como una buena aplicación
El estándar para la generación Z es una experiencia fluida, como sus mejores aplicaciones:
- «Entiendo rápidamente»
- «Lo hago en 2 clics»
- «No voy a preguntar 3 veces»
- «No tengo ningún problema»
Los irritantes más frecuentes en los clubes:
- Wi-Fi inestable,
- información poco clara (horarios, cursos, reglas),
- proceso de recepción confuso,
- falta de servicios de «emergencia» (toalla, gomas elásticas... y recarga).
La generación Z no siempre se queja: comparan, omiten, cancelan.
5) Seguridad y control: mantenga sus objetos cerca
Otro punto que muchas veces se subestima: la relación con el teléfono no es solo «digital», también es Seguro.
Entre el valor del objeto y la dependencia (mensajes, navegación, pago), muchos prefieren llevar el teléfono consigo en lugar de dejarlo «lejos» mientras se carga o en el guardarropa.
Esto explica por qué las soluciones que inmovilizan el teléfono (o requieren que se coloque en la parte trasera de una habitación en una toma de corriente) son a veces menos utilizadas de lo que imaginamos.
6) Lo que la generación Z realmente quiere de un club (y eso no tiene por qué ser caro)
Buenas noticias: adaptarse no significa «volver a hacerlo».
En muchos clubes, el 80% del impacto proviene de ajustes del 20%.
Los 6 «imprescindibles» aptos para la generación Z
- Conectividad confiable (Wi-Fi estable donde la gente hace ejercicio)
- Un servicio energético (recarga simple, limpia, visible)
- Una experiencia clara (señalización, reglas, ruta para nuevos miembros)
- Un club estético y limpio (luz, olores, detalles)
- Una lógica comunitaria (desafíos, eventos, rituales)
- Tolerancia inteligente al contenido (áreas dedicadas, carta simple)
7) Cómo convertirlo en una palanca empresarial: atraer y retener
Si tienes una participación cada vez mayor en la Generación Z (o si quieres conquistarla), el objetivo es doble:
- atraer (imagen, códigos, prueba social),
- fidelizar (experiencia diaria sin fricciones).
Y en este contexto, un servicio de carga móvil bien integrado puede desempeñar un papel sorprendentemente importante:
- satisface una necesidad real,
- evita la interrupción de la sesión,
- refuerza la imagen de «moderno/atención al detalle».
Si quieres ver cómo es una integración diseñada específicamente para clubes (casos de uso, configuración, lógica plug & play), puedes echar un vistazo a nuestra página dedicada: estación de carga de teléfono para fitness y deporte
8) Mini plan de acción (franquiciado/gerente) en 30 días
Semana 1: Fricciones de auditoría
- ¿Dónde se atasca?
- ¿Dónde «luchan» los miembros?
- ¿Qué solicitudes vuelven a la recepción?
Semana 2: Quick gana conectividad y energía
- estabilizar la conectividad a áreas clave
- configure una solución de carga acorde con la experiencia (no «hágalo usted mismo»)
Semana 3: experiencia y comunidad
- crea 1 desafío sencillo/mes
- Clarificar la experiencia de los nuevos miembros
- destaque 3 pruebas sociales (opiniones, testimonios, resultados)
Semana 4: medir e iterar
- 1 microencuesta de satisfacción
- monitoreo de asistencia + irritantes
- iteración mensual
Conclusión
La generación Z no está «consumiendo» la habitación como antes. Vive una experiencia hiperconectada, orientada al rendimiento, social e instantánea.
Los clubes que ganan no son necesariamente los que gastan más: son los que eliminan la fricción y añaden los detalles correctos, los que hacen que la gente diga: «es simple, es fluido, es moderno».
¡Capture sus datos!
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Benjamin
Rédacteur